Campamento de niños

Estamos convencidos de la importancia de estas actividades para la formación tanto humana como espiritual de los que son, como tan a menudo escuchamos, “el futuro de nuestra patria”.

¡No nos quejemos de cómo está la juventud, si antes no hemos sabido dar a nuestros hijos, desde su infancia, una experiencia bella de las virtudes católicas, en un ambiente privilegiado de Piedad!

Justamente con ese objetivo es que se organizan los campamentos de niños. Éstos son días de convivencia en un lugar en los que se brinda una completa formación en todos los aspectos de la personalidad de todo niño: afectividad, voluntad, inteligencia, salud física y espíritu. Sobre la base de la sana competencia y de la piedad religiosa y familiar, y a través de actividades deportivas, lúdicas, artísticas (música, pintura, teatro, etc), intelectuales (estudio de Religión e historia argentina y de los santos de la Iglesia), laborales y disciplinares los chicos crecen y/o se corrigen, proponiéndose los más altos ideales cristianos.

Nuestra clave, como lo era para San Juan Bosco, es la alegría que brota de la piedad -especialmente por los sacramentos de la Eucaristía y la Confesión- y de la Caridad cristiana. Pues el Santo decía que amando a los niños sobrenaturalmente es que conseguimos que ellos amen lo que el educador quiere y pide. Los religiosos asistimos a los chicos durante todas las actividades, sin dejarlos un minuto. Así se consigue la atmósfera piadosa y familiar, de la que se seguirá todos los bienes.


Campamento de Jóvenes

Desde hace varios años nuestro Instituto organiza la segunda quincena de enero campamentos para jóvenes.

El campamento es “escuela de vida” dice nuestro fundador, y a través de ellos queremos formar y entretener a los jóvenes con sano esparcimiento, competencias, juegos; dándoles principalmente una buena enseñanza religiosa mediante la Misa diaria, las oraciones, charlas y demás, para que el joven pueda conocer a Jesucristo.

Estamos convencidos de la importancia de estas actividades para la formación tanto humana como espiritual de los que son, como tan a menudo escuchamos, “el futuro de nuestra patria”.

Los campamentos de jóvenes se organizan por patrulla, que tienen  santos como patronos, y que a lo largo del mismo compiten entre ellas resultando una ganadora. Las competencias son deportivas, lúdicas y culturales (creación de estandarte, himno, lema, preguntas de catecismo, etc.).

El telón de fondo del campamento es la práctica de virtudes de la caridad, del compañerismo, de fortaleza, etc. las cuales educan al joven y lo hacen, poco a poco ser príncipe, es decir, guiarse por principios y no por lo que dicen, por vanidades momentáneas.

Lo principal en el horario es la Misa, de dónde mana toda la actividad del campamento.

Hace ya algunos años el campamento se está realizando en San Martín de los Andes, lo que lo hace más entretenido ya que suma a las actividades anteriores otras como la subida a distintos cerros, actividades en los lagos, etc. Muchas veces las travesías por la montaña duran más de un día por lo que se duerme en pleno cerro, etc.


Campamentos del Estudiante

El Campamento del Estudiante surge como actividad formativa que proponemos a los jóvenes como alternativa a los festejos que se realizan en esta fecha en distintas regiones del país y que, generalmente, son nocivos para su bien espiritual y humano. Es este el motivo principal que nos mueve, ya desde hace varios años, a organizar este Campamento.

La invitación se extiende a jóvenes de 14 a 18 años sin otro requisito que no sea el querer participar activamente del Campamento. Nuestro objetivo es dar a los jóvenes la posibilidad de fortalecer su fe y de inculcar en ellos virtudes cristianas y humanas. Para esto se desarrollan actividades espirituales diarias (la Santa Misa, Rosario, puntos doctrinales, oraciones de la mañana y de la noche, disponibilidad de sacerdotes para atender confesiones y consultas, etc.).

Uno de los días se dedica a competencias, por equipos, donde se busca introducir a los jóvenes en el espíritu de compañerismo y sana alegría, dándoles la oportunidad saludable del deporte: fútbol, rugby, voleyball, handball, carrera de 100 mts, carrera de posta, carrera de obstáculos en la pista de combate, etc.

Otro de los días se reserva para salidas a la montaña y caminatas, cuyo fin es suscitar el amor al sacrificio, a la abnegación, la generosidad y la perseverancia. Es uno de los días más hermosos porque se comparte en equipo el esfuerzo de subir la montaña, donde se aprende a contemplar la naturaleza, se corona la cumbre y especialmente donde se celebra la Santa Misa en la parte más alta. Un día intenso, pero del cual todos vuelve siempre muy contentos.

También alegra el campamento el grupo actoral San Felipe Neri que aparece en cada “fogón” después de las comidas. Muy esperada es la película actuada que prepara el grupo para esta ocasión y que culmina con la puesta en escena del “divague” o “sketch”.

El fin del campamento del estudiante es que cada joven enarbole la bandera de la santidad en sus almas desde su juventud y demostrarles que en esto está su felicidad. Esto es lo que en realidad explica el alegre ambiente que envuelve el campamento.

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