Conoce la Iglesia de la Finca

Publicado por iveargentina en

«Parroquia Nuestra Señora de los Dolores»

Ubicada en El Chañaral 2699, San Rafael, Mendoza, Argentina.

Importancia y valor 

La Parroquia Nuestra Señora de los Dolores es la Iglesia de nuestro Seminario Mayor “María Madre del Verbo Encarnado” ubicado en San Rafael, Mendoza, Argentina.

Como mucho de ustedes saben es este Santo Templo el que vio nacer y gestarse a nuestra querida congregación, cuando recién habíamos sido dado a luz por el Espíritu Santo, fue este Templo por donde pasaron y aun hoy siguen pasando la gran mayoría de los misioneros que la Congregación tiene por los cinco continentes, es aquí donde se ha ido manifestando poco a poco nuestra espiritualidad, esta querida “Iglesia de la Finca”, como a menudo se le llama, ha sido el primer templo que perteneció a nuestro pequeño Instituto.

Esta iglesia es parte del patrimonio del instituto, pues en ella hay muchos elementos de  nuestra historia, de nuestros misioneros y de nuestra propia espiritualidad. Contiene también muchas cosas hechas por los mismos seminaristas: los cuadros, el retablo y tantas otras, como enseguida veremos.

Ha sido intención explícita de nuestro fundador que en la “Iglesia de la Finca” se encuentren signos expresos que manifiesten alguna realidad teológica de fondo, tal como la escena del Calvario situada en el presbiterio, la centralidad del altar, que manifiesta lo central de la Santa Misa: el Sacrificio, y otros elementos más que conocerán en esta descripción.

Vale la pena remarcar el afecto que tantos misioneros nuestros manifiestan al hablar de la este Templo, pues es aquí donde, para muchos de ellos, ha comenzado la búsqueda de Nuestro Señor Jesucristo, es aquí donde se enamoran de Él y tomaron fuerzas para anunciarlo por todo el mundo.

Tanto es el afecto que se le tiene que muchos de ellos cuando vienen de visita traen regalos para que queden en esta iglesia, como vamos a ir viendo a lo largo de la explicación.

Partes de la Iglesia

Estructura

Forma:
Actualmente el templo tiene forma de cruz latina. Es decir que si uno mirara la planta de la Iglesia (desde arriba), ésta forma una Cruz, donde la nave central es más larga que el transepto (o sea, brazo menor). En un primer momento la iglesia era sólo estaba formada por la nave central, no tenía cruceros, pero debido al aumento de vocaciones el Padre Carlos Miguel Buela y los seminaristas de entonces decidieron agregarle los cruceros. Aunque uno de los impedimentos era que no tenían dinero para tal construcción, y aquí una vez más, en nuestra pequeña historia, apareció un donante que hizo posible la ampliación. El ingeniero de la Iglesia fue el actual Padre Rolando Santoianni, que había estudiado ingeniería antes de entrar en el seminario.

Las columnas: La estructura del templo cuenta con 12 columnas que simbolizan a los doce apóstoles, ya que el Cuerpo Místico de Cristo, que es su Iglesia, está cimentada sobre el cimiento firme de los 12 apóstoles, quienes nos trasmitieron sus enseñanzas.

Vía Crucis

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 En cada columna se encuentra la pintura de un apóstol hechas por el Padre Coll, siendo seminarista, también misionero en EE UU. Además, en cada columna hay una lámpara votiva donde se lee el nombre del apóstol. Esta lámpara simboliza el fuego del Espíritu Santo que ellos  recibieron en Pentecostés.

También hay en cada columna un círculo de mármol con una cruz dibujada, signo propio de la consagración de una iglesia…el día de la dedicación el Obispo olea las 12 cruces.

El retablo

El retablo fue hecho por el p. Benito Lagos, fallecido en el año 2006. La historia del retablo es anecdótica, pues, el Padre Benito estaba a punto de casarse aunque luego entró en el seminario y usó muchos de los muebles que tenía como regalos de casamiento para poder hacer el retablo, las sillas, la sede, el sagrario, etc.

Todo lo que hay de madera en la Iglesia lo hizo el padre Benito, menos el Cristo y lo ángeles.

En el retablo vemos algunas cosas importantes:

  • El sagrario: las puertas del sagrario fueron talladas también por el p. Benito Lagos. En una hoja está la Virgen y debajo de la imagen una inscripción en griego de una parte del Ave María. En la otra hoja está Jesucristo y debajo está tallado el versículo del prólogo de San Juan donde dice: Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Sobre el sagrario hay una cruz copta, regalo de los misioneros de Egipto que a su vez se la regalaron sacerdotes ortodoxos de rito copto. El padre Buela quiso que esta cruz permanezca ahí para que siempre se encuentre en nuestras intenciones el rezar por la unidad de los cristianos.

Vista del Sagrario

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  • La hornacina: la parte superior del retablo está presidida por una hornacina, en la cual no solo todos los días se coloca la Custodia para adorar al Santísimo Sacramento, sino que también tiene algunos símbolos en los que vale la pena detenerse.
    • Pues en la cumbre de la pequeña hornacina se alza una cruz que contiene en el centro un relicario, en el que se encuentra una astilla de la que, según la tradición, es la Cruz en la que murió Nuestro Señor Jesucristo.
    • La parte interior de la hornacina está protegida por un tapíz rojo, aquí se encuentra también, como fijada al fondo una cruz rusa. Ésta fue obsequiada por una familia Rusa que la tenía como reliquia familiar y que pasó 70 años escondida por temor a los comunistas. Cuando llegaron nuestros primeros misioneros a Rusia esta familia se la regaló a ellos y ellos después a la Iglesia. El Padre Carlos Miguel Buela quiso que se colocara ahí para que, luego de haber estado tanto tiempo escondida estuviese ahora a la vista y si va a estar escondida que sólo lo esté por el Santísimo.

Santos: uno de los elementos que más se destacan en el retablo es la presencia de ocho pares de santos, donde cada uno de estos quiere significar el modo con el que queremos afrontar nuestros apostolados propios, pues los santos son ejemplos que la Iglesia nos pone para imitar, así tenemos en nuestro retablos a (de izquierda a derecha): arriba San Juan Pablo II y San Pío X; debajo de estos Los Santos Cirilio y Metodio; San Juan Bosco y Don Orione; el Santo Cura Brochero y San Ignacio de Loyola; San Francisco Javier y Santa Teresa de Lisieux; Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz; San Alfonso María de Ligorio y Santo Tomás de Aquino; debajo de estos San Hector Valdivieso y Santa María Antonia de Paz y Figueroa.

Los Vitreaux

La devoción más importante en nuestra congregación es a María Santísima y para consagrarnos a Ella, aparte de hacer los votos de pobreza, castidad y obediencia, realizamos un cuarto voto de esclavitud a María según lo enseñado por San Luis María Grignon de Monfort en su obra de el “Tratado de la Verdadera Devoción”. De aquí su centralidad en nuestra espiritualidad mariana. Es por esto que ocupa uno de los principales lugares en nuestra Iglesia, la imagen del Santo realizada en Vitreaux está en el centro y un poco elevada por sobre las demás.
También está San Rafael Arcangel por ser el patrono de esta Ciudad y San Gabriel por su cercanía al misterio del Verbo Encarnado. El tercer arcángel está en el fondo de la Iglesia protegiéndonos de las insidias del demonio.

Cuadros de los Santos Padres

Los santos padres son testigos privilegiados de la tradición, pues en su época se dieron las primicias de nuestra fe. Son Santos de eminente doctrina que han ido transmitiendo después de los apóstoles las enseñanzas de ellos. Se dividen en Padres de Oriente y Padres de Occidente. Los de Occidente (del lado de la credencia) son S. Agustín, S. Ambrosio, S. Gregorio y S. Jerónimo. Y los de Oriente (del lado de la sede), son S. Gregorio Nacianceno, S. Basilio, S. Atanasio y San Juan Crisóstomo. Estos cuadros los pintó el ahora padre Rodrigo Miranda, misionero en Siria. El P. Buela siempre quiso que haya unos cuadros de los santos padres  y quería que sea unos cuadros en donde los estén de modo interactivo, es por esto que Rodrigo los hizo con algunas expresiones en los labios, mirándose entre ellos, etc. Luego puede subirse a verlos, bien vale la pena.

El altar

El altar es de piedra. Siguiendo el ejemplo de los antiguos patriarcas, tenemos un altar de piedra, simbolizando también a Cristo, la piedra angular, la piedra viva donde se sustenta el edificio entero. Dentro tiene reliquias de varios santos, para seguir con la antigua tradición de la iglesia en la que se celebraba la Misa sobre la tumba de los santos.

El Cristo y la Virgen

  1. El nombre del Templo (Nuestra Señora de los Dolores), fue intención explícita del Mons. León Kruck, obispo que nos recibió en el año 1984 y bajo el cual nació la Congregación. Es por eso que siempre fue una preocupación que la Virgen de los Dolores tuviera centralidad en todas nuestras celebraciones.
    El primer vestido de la Virgen lo confeccionaron varias mamás de los seminaristas: la mamá de Marcelo Morsella (el primero de los nuestros en fundar en el cielo), del padre Guillermo Costantini (Q.P.D.), y otras. Tiene un corazón de plata atravesado recordando sus dolores.
    El Cristo tiene la particularidad de tener un collar, que fue regalo del Padre Alejandro Molina, siendo él misionero en Papúa Nueva Guinea, donde este tipo de collares solamente lo usan los jefes de los clanes como signo de su autoridad. La anécdota nos llegó a nosotros por boca del mismo padre quien cuenta que un cacique de unos de los clanes se obsequió después de una prédica. En aquella prédica el tema fue sobre Cristo Rey y al terminar el líder de la tribu se acercó entregándole el collar para  ponérselo a Jesucristo, el verdadero Rey.

Reliquias

Debajo de la cruz hay una piedra del Calvario, también hay una reliquia de unos de los mártires de Barbastro, que son los patronos de nuestro seminario. En el crucero derecho se encuentran reliquias de varios santos que cuando coincide con la fiesta de alguno de ellos se ponen en un relicario particular debajo del Cristo para la veneración. Entre las reliquias hay un paño con sangre del Padre Pío, también reliquias de los apóstoles y demás.

Pendones chinos

Al final de la iglesia hay dos banderines con letras chinas, uno de ellos es el himno de la caridad de San Pablo (1 Co. 13). Es un regalo de los misioneros de China.

Virgen de la Soledad

Está antiquísima imagen perteneció a la Familia de los padre José Y Gustavo Domínguez, misioneros de nuestro Instituto. La compraron en la provincia de San Luis. El vendedor  contó que una tradición familiar señalaba que al traerla en barco desde España, una tormenta amenazaba con hacer naufragar el barco, circunstancia en que  la tripulación  le prometió a la Virgen hacerle la urna con parte del maderamen del barco si llegaban a destino.  Según la boleta de compra, pertenecía a una familia Bahamonde, poseedora de una estancia en la Prov. de Buenos Aires.  La regalaron después de que sus hijos ingresaron a nuestro seminario

Pila Bautismal

La pila bautismal fue traída desde Filipinas, tiene casi 200 años.

Categorías: Seminario Mayor

1 comentario

Rosmery Gutierrez Rodriguez · noviembre 14, 2020 a las 1:49 pm

Alabado sea nuestro Señor. Qué maravillosa Iglesia, cuantos detalles, cuantas bendiciones.
Pido al Buen Dios poder estar un dia alli.
Rezo por uds.

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