| Lunes, 6 de Septiembre de 2010 |
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Entre los días lunes 15 y sábado 20 se llevo a cabo en nuestra Provincia el I Capítulo Provincial, en el Seminario Mayor, ' María Madre del Verbo Encarnado ' , San Rafael, Argentina. __________________________ Es sin dudas este un hecho de enorme importancia con particularidades destacadas. Es esta la Casa Madre, y es en este lugar donde nuestra querida Congregación tomó impulso, y de aquí comenzaron a formarse y partir misioneros que ahora se encuentran en los cinco continentes. Buscando cumplir lo dispuesto por el Capítulo General de mayo del 2001, se preparó todo lo necesario para que en nuestra casa se pudiera llevar a cabo el I Capítulo de esta Provincia. Es el deseo de mejorar la calidad de vida religiosa el que puso en marcha el trabajo. « Queremos fundarnos en Jesucristo, que ha venido en carne (1 Jn 4,2), y en sólo Cristo, y Cristo siempre, y Cristo en todo, y Cristo en todos, y Cristo Todo, porque la roca es Cristo [1] y nadie puede poner otro fundamento (1 Cor 3,11). Queremos amar y servir, y hacer amar y hacer servir a Jesucristo: a su Cuerpo y a su Espíritu. Tanto al Cuerpo físico de Cristo en la Eucaristía, cuanto al Cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia: formada por nosotros mismos que, por la santidad de vida, debemos llegar a ser 'otros Cristos' y por todos los hombres en los que vemos al mismo Cristo, en especial, los pobres, los pecadores y los enemigos. Queremos ser 'como otra humanidad suya' [2] , queremos ser cálices llenos de Cristo que derraman sobre los demás su superabundancia, queremos con nuestras vidas mostrar que Cristo vive. Y al Espíritu de Cristo porque es el alma de la Iglesia y porque si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, éste no es de Cristo (Rom 8,9)». [Const. 7] Para esto se dispuso lo necesario. Desde los detalles de lo que se llamó entre nosotros “la escenografía del Capítulo” hasta el trabajo intenso de todos los padres capitulares para preparar las sesiones que se realizaron durante el Capítulo. El mismo, comenzó el día lunes 15 de julio con un día de retiro predicado por el padre Carlos Miguel Buela. En él se refirió en las distintas meditaciones a: “Piden al cielo el bien de la tierra” sobre de la actualidad de los votos religiosos y por la tarde una meditación titulada “Por Cristo, con Él y en Él. En la plática habló acerca de la Misa como aplicación del sacrificio de la Cruz; El martes 16, comenzaron las sesiones. El día “Capitular” comenzaba por la mañana con la Santa Misa a las 7:30hs. Durante todas las celebraciones de este Capítulo, el padre Buela se refirió en los sermones por pedido de los padres capitulares al escrito del Beato Clemente Marquisio, en el que trata sobre el ataque satánico contra el Verbo Encarnado presente verdadera, real y sustancialmente en la Eucaristía. Después de un buen desayuno se iniciaban las sesiones a las 9:15. Durante el día se realizaron 4 sesiones. Cada una duró aproximadamente una hora y media, y fueron dos por la mañana, y dos por la tarde. Entre cada sesión los padres tuvieron un recreo de media hora. Concluidas las dos sesiones de la mañana, se pasaba al almuerzo y descanso. Por la tarde, a las 15:15hs. hubo tiempo para el deporte. Se volvió a ver en la cancha de fútbol gran cantidad de talentos que hace tiempo no pisaban el césped. Y el día viernes fue el culmen de la actividad deportiva. Los padres capitulares desafiaron a un partido de fútbol a los seminaristas asistentes del Capítulo. Después de un reñido partido, en el que se vio toda la “garra” capitular, los padres vencieron por un ajustado 2 a 1. Luego, a las 17:00 se reiniciaba la actividad con el comienzo de la tercera sesión del día. Recreo de 18:15, y la última sesión a partir de las 18:45 hasta las 20:15, momento en que comenzaba la adoración Eucarística. El temario del Capítulo se dividió en cinco áreas: Área de gobierno, Área de formación, Área de vida religiosa, Área de apostolados, y Área de economía y administración. En las sesiones se expusieron también temas de formación, y todos los informes correspondiente según las áreas de cada lugar en que sacerdotes nuestros se encuentran trabajando en la Argentina o en Chile. Además pudimos contar con la inestimable presencia nuestro Fundador y Superior General, padre Carlos M. Buela. Como ya dijimos, predicó todos los días del Capítulo, y además se hizo presente en varias sesiones en las que participó exponiendo acerca de distintos temas. Hay que destacar que todos los días del Capítulo se vieron enmarcados por una enorme alegría y un gran espíritu de unidad. Esto se lo debemos agradecer enormemente a Dios y al padre Carlos M. Buela. A cada momento, se pudo apreciar junto a la seriedad del trabajo, la alegría y buen ánimo de todos los capitulares. Incluso fue linda la ocasión en que muchos sacerdotes pudieron reunirse después de bastante tiempo sin verse. Se reflotaron viejos “apodos” y anécdotas. El I Capítul o Provincial finalizó el día sábado 20. Luego última sesión como cierre del Capítulo el padre Buela presidió la Misa de acción de gracias. En el sermón se refirió a la importancia del Capítulo en este lugar, y repitió su agradecimiento a los padres capitulares, asistentes del capítulo y amigos que acompañaron por su esfuerzo, sacrificio y ayuda. La Santa Misa estuvo embellecida por los cantos a dúo de los padres Edgardo Catena y Jon De Arza que entonaron con toda fuerza hermosos cantos, como por ejemplo el Panis Angelicus. Acabada la Misa no pudieron faltar los festejos con un rico asado para los padres capitulares y asistentes del Capítulo. Quedó terminado el Capítulo, pero sigue ahora el trabajo post capitular que sin dudas traerá enormes frutos para nuestra Provincia. Agradecemos a todos por sus oraciones, y pedimos que continúen rezando para que cada día podamos imitar más y mejor a nuestro Señor Jesucristo. La vida consagrada “imita más de cerca y hace presente continuamente en la Iglesia”, por impulso del Espíritu Santo, la forma de vida que Jesús, supremo consagrado y misionero del Padre para su Reino, abrazó y propuso a los discípulos que lo seguían. A la luz de la consagración de Jesús, es posible descubrir en la iniciativa del Padre, fuente de toda santidad, el principio originario de la vida consagrada. (Vita Consecrata 22). Es nuestro trabajo preparar con todo nuestro empeño la venida del Reino Celestial cuando llegue nuevamente nuestro Señor Jesucristo. [1] Cf. 1 Cor 10,4. [2] Beata Isabel de la Trinidad, Elevaciones , Elevación nº 34 |
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