Viernes, 3 de Septiembre de 2010
Nuestra Familia
Nuestra Provincia
Escritos de Nuestro Fundador
  Ediciones del Verbo Encarnado
  Ejercicios Espirituales
  Consultas Vocacionales
  Contáctenos
  Enlaces
  El Teólogo Responde
  Foro de Teología Moral
  Foro Exégesis Bíblica
  Diálogo Interreligioso
  "Cornelio Fabro"
  Boletín Vox Verbi
  Boletín "El Sembrador"
  Homilética
  Pedido de oraciones
  EEUU
  Medio Oriente
  Chile
  Perú
  Asia Central
  Rusia
  Italia
  Brasil
  Pakistán
  Islandia
  Casa Generalícia
  Centro de Altos Estudios
  Vocaciones IVE
 Suscríbase gratis
 Ver números anteriores
El Sembrador N° 18 Año 4 (2010)
Tomar la Cruz
San Luis María de Montfort

Si alguno quiere venirse conmigo

 

Si alguno quiere: y no algunos, se refiere al reducido número de los elegidos (+Mt 20,16), que quieren configurarse a Jesucristo crucificado, llevando su cruz. Es un número tan pequeño, tan reducido, que si lo conociéramos, quedaríamos pasmados de dolor.

Es tan pequeño que apenas si hay uno por cada diez mil. Así fue revelado a varios santos, como a San Simeón Estilita, según refiere el santo abad Nilo, después de San Efrén, San Basilio y varios otros. Es tan reducido que, si Dios quisiera reunirlos, tendría que gritarles, como otra vez lo hizo un profeta: «¡congregáos uno a uno!» (Is 27,12), uno de esta provincia, otro de aquel reino.

Si alguno quiere: aquel que tenga una voluntad sincera, una voluntad firme y determinada, no ya por naturaleza, costumbre o amor propio, por interés o respeto humano, sino por una gracia victoriosa del Espíritu Santo, que no a todo el mundo se da: «no a todos ha sido dado a conocer el misterio» (Mt 13,11). De hecho, el conocimiento del misterio de la Cruz ha sido dado a unas pocas personas. Para que un hombre suba al Calvario y se deje crucificar con Jesús, en medio de su propia gente, es necesario que sea un valiente, un héroe, un decidido, un discípulo de Dios, que pisotee el mundo y el infierno, su cuerpo y su propia voluntad; un hombre resuelto a dejarlo todo, a emprender todo lo que sea y a sufrirlo todo por Jesucristo.

 

(Carta circular a los amigos de la cruz, San Luis María de Montfort, punto II)

 

Contador de Visitas: