La celebración de la Encarnación del Señor es el misterio que da el nombre y el carisma a nuestra Familia Religiosa. De allí su particular importancia para nuestro Instituto, ya que nuestro fin específico es prolongar este misterio “en todo hombre, en todo el hombre y en todas las manifestaciones del hombre” , a la vez que “consideramos que nuestra espiritualidad debe estar profunda¬mente marcada por todos los aspectos del misterio de la Encarnación” . Por ello la celebramos con especial esmero.

Los festejos comenzaron ya desde la noche anterior, con el rezo de los maitines cantados. Al día siguiente, lunes, muchos de los laicos de nuestra Tercera Orden pudieron participar con el resto de nuestra familia religiosa, de la Santa Misa de la Anunciación del Señor, presidida por el P. Daniel Cima.

Luego tuvimos el almuerzo y el infaltable fogón festivo, en el que reinó la alegría y un gran clima de familia. Agradecemos a Dios por tantas bendiciones recibidas en estos XXXIV Aniversario de fundación y encomendamos los años venideros, como siempre, a la maternal protección de Nuestra Señora de Luján, patrona de nuestro Instituto.

Categorías: Argentina

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