NUESTRAS OBRAS DE CARIDAD
«Nuestro Instituto desea seguir las huellas del Verbo Encarnado, que viniendo a redimirnos del pecado, se compadeció aún de las heridas que éste causó en nosotros, dado que pasó por este mundo sanando a los hombres de sus miserias físicas y espirituales, con lo cual dio prueba fehaciente de su misericordia y de su amor al Padre»
Dir. Obras Misericordia, 11.
«Para nosotros Cristo se identifica misteriosamente con cada hombre. Dirá Él en el día del juicio: porque tuve hambre y me disteis de comer (Mt 25,35). Los pobres son Cristo: “representan el papel del Hijo de Dios” (San Vicente de Paul); los peregrinos son Cristo: “recíbaselos como al mismo Cristo” (San Benito); los niños son Cristo: el que los recibe a mí me recibe (Mt 18,5); En todo hombre está “Jesús oculto en el fondo de su alma” (Santa Teresita del Niño Jesús).
Por eso decía San Agustín: “en Él somos cristos y Cristo”»
p. Buela.
«¡Cuántas gracias que hemos recibido como pago por atender a los pobres! Las vocaciones son siempre resultado de todos los servicios que prestamos a Dios en los pobres»
p. Carlos M. Buela