VOCES DEL VERBO

MOVIMIENTO JUVENIL

«todo hombre que anuncia al Verbo, es Voz del Verbo» San Agustín

Somos un movimiento de jóvenes y laicos que buscamos evangelizar el mundo contemporáneo según el carisma y la espiritualidad de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado, en la que nacimos y de la que formamos parte.

Nos comprometemos a profundizar, defender y testimoniar la fe católica, para mostrar al mundo de hoy que Dios existe y que el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Por eso tenemos el nombre de «Voces de la Palabra», recordando la frase de San Agustín: «todo hombre que proclama la Palabra es la Voz de la Palabra».

Nuestros fines

Auténtica formación católico-apologética

Apuntamos a que los miembros del grupo tengan un conocimiento profundo y acabado de la fe católica, de sus fuentes, fundamentos, tesoros, así como también de aquellos principios filosóficos que los capaciten a dar razones de nuestra fe a la sociedad secularizada en la que vivimos.

Estamos fundados en una espiritualidad sólida que nos ayuda a vivir el Evangelio con todas sus exigencias y desafíos, convencidos de que sólo Cristo es el centro del hombre y de la historia.

Evangelizar la cultura

Como los apóstoles luego de la resurrección, “no podemos callar lo que hemos visto y oído” (Hch 4,13-21). De aquí que nos comprometemos con todas nuestras fuerzas a trabajar para que el Evangelio ilumine e impregne todas las realidades auténticamente humanas, es decir, las culturas.

Para esto, trabajamos seriamente por alcanzar la santidad y misionamos con el ejemplo y con la palabra, en nuestros propios ambientes de acuerdo con nuestra propia vocación y obligaciones. Estamos fundados en una espiritualidad sólida que nos ayuda a vivir el Evangelio con todas sus exigencias y desafíos, convencidos de que sólo Cristo es el centro del hombre y de la historia.

Amistades católicas

Hoy por hoy, muchos jóvenes católicos se encuentran solos y sin buenas amistades. Esta soledad produce que muchos se debiliten en su fe e incluso la pierdan.

Las Voces del Verbo crea un ambiente católico de auténtica amistad en la que se comparte la alegría de la juventud, como también los ideales del evangelio, el amor a la Iglesia, a familia, a la pureza y el rechazo del espíritu del mundo y el pecado.

Búsqueda de la propia vocación

Todo hombre está llamado por Dios a una vocación específica que suele descubrirse durante la juventud. Bien lo dijo san Alberto Hurtado, “el porvenir de un hombre depende de dos o tres sí, dos o tres no, que da un joven entre los quince y los veinte años”.

Las Voces del Verbo ofrece un ambiente propicio para un auténtico discernimiento de la propia vocación cristiana, sea a la vida consagrada, sacerdotal, o sea al matrimonio y la vida familiar, porque estamos convencidos de que el perfecto seguimiento de la voluntad divina puede otorgarnos esa paz y alegría que sólo Dios sabe dar.

Espiritualidad

VIDA DE ORACIÓN

Toda la vida cristiana encuentra su fundamento en la oración, que es nuestra relación de amistad con Jesucristo. Sin la oración no podemos conocer la voluntad de Dios ni obtener las fuerzas para cumplirla. De aquí que en Las Voces del Verbo siempre remarcamos la importancia de la oración en todas nuestras actividades, enfatizando el rezo del breviario, la adoración eucarística, las confesiones y en particular la Celebración de la Santa Misa. Para proclamar a Jesucristo es necesario estar imbuido de Él a través de la oración.

EJERCICIOS ESPIRITUALES

Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola son una secuencia ordenada de meditaciones y contemplaciones cuyo objetivo es ayudar en el discernimiento de la voluntad de Dios. Son días de retiro en silencio en los cuales se medita y se reflexiona sobre Dios, el hombre y la determinación por ser santos, bajo la guía de un sacerdote o religioso. Convencidos de la importancia que estos Ejercicios han tenido y tienen en la vida de los santos, los ofrecemos a todos los miembros de Las Voces del Verbo como herramienta segura para la propia santificación.

CONSAGRACIÓN MARIANA

Como parte de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado, nosotros también somos “esencialmente marianos”. Y para expresar nuestro amor y gratitud a la Santísima Virgen y al mismo tiempo obtener su ayuda indispensable para nuestro fin propio, buscamos consagrarnos a Ella en materna esclavitud de amor según las enseñanzas de San Luis María de Montfort. Totus tuus, María!

Apostolado

Hoy más que nunca, tenemos la urgencia de predicar a Jesucristo y de evangelizar la cultura, impregnando todo lo auténticamente humano con el mensaje de Nuestro Señor, para que Él reine. Las Voces del Verbo se comprometen a trabajar en esta labor, procurando que sus miembros sean apóstoles de Cristo en todo lugar y en todo momento, en sus actividades diarias y en el mundo que les toca vivir. Para ser sal de la tierra y luz del mundo, ya sea en el trabajo, en la universidad o en la propia familia.

Asumimos especialmente los apostolados propios de nuestra Familia Religiosa, tales como:

Frente a la “cultura de la muerte” que promueve el aborto, la eutanasia, y otros tipos de ideologías, fomentamos una auténtica “cultura de la vida”, que defiende a los niños por nacer y apoya a la familia natural. Participamos de marchas provida y buscamos fundar la “civilización de amor”.

A través de cursos y congresos, nos preparamos para desenvolvernos correctamente en el ámbito apologético, dando razones sólidas de nuestra fe y de nuestra esperanza. Publicamos artículos y organizamos encuentros para mejor conocer los fundamentos del catolicismo.

Sopesando la importancia y la eficacia de estos Nuevos Areópagos, hacemos uso de estos medios de comunicación para poder difundir el Evangelio especialmente entre los jóvenes. Producimos videos apologéticos e informáticos, así como cursos en línea, etc.

Los pobres y los que sufren representan de un modo más particular al Hijo de Dios, que a su vez fue pobre y sufrió en la Cruz. Por eso damos preferencia a los trabajos de voluntariado, poniéndonos a disposición de los más necesitados, visitando hospitales, asilos de ancianos, orfanatos, etc.

Organizamos también misiones populares para fortalecer la fe de los bautizados y llevar a otros a Cristo. Visita de casas, juegos con niños, catecismo y administración de los sacramentos, son algunas de las actividades que se llevan a cabo en una misión popular. 

¿QUÉ SON LAS

VOCES DEL VERBO?