CAMPAMENTO, UNA ESCUELA DE VIDA

El apostolado ocupa un lugar fundamental en nuestra Familia Religiosa, especialmente con los jóvenes. Este verano, por gracia de Dios, pudimos realizar el campamento de jóvenes. Decía San Juan Bosco que el campamento tiene una doble finalidad: “formar buenos cristianos y honrados ciudadanos”. Se busca alcanzar esta meta a través de las distintas actividades que se desarrollan durante el campamento:

  • Actividades religiosas: Santa Misa, Rosario, oraciones de la mañana y de la noche, sacramentos (confesión y comunión).
  • Actividades deportivas: competencias de juegos en equipo e individuales, caminatas, escaladas.                              
  • Actividades artísticas: representaciones teatrales (parábolas), canciones, himno y estandarte de cada equipo.
  • Actividades al servicio de los demás: trabajos comunitarios, servicio, cocina, limpieza.
  • Actividades intelectuales: exposición sobre la vida de los santos, charlas formativas.

Todo esto se vive en un ambiente de grandísima alegría, donde los jóvenes aprovechan la ocasión para reforzar su fe y prepararse para afrontar con firmeza las exigencias de la vida cotidiana. Los campamentos deben ser verdaderas escuelas de vida, es decir, espacios que favorezcan el crecimiento de los niños y jóvenes en las virtudes.

¡Viva la Virgen!

¡Viva la misión!