Nuestra Señora de Luján es la Patrona de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado, según decretó en su momento la Santa Sede (año 2011), a la cual se habían dirigido haciendo el pedido de patronazgo nuestros Superiores. Pero en realidad, nosotros le pertenecemos. Porque Ella, como mediadora de todas las gracias, así lo quiso y lo obtuvo de su Hijo. Parafraseando al Padre Felipe José Maqueda, capellán de Luján e historiador de Nuestra Señora, “somos de Ella por elección anticipada… somos de Ella por elección que será eterna”.
P. Gonzalo Ruiz, IVE
El pasado 8 de mayo, celebramos la Solemnidad de Nuestra Señora de Luján, Patrona de nuestra Familia Religiosa. Este año particularmente, no faltaron motivos para festejar.
Para esta gran solemnidad nos preparamos espiritualmente con el rezo de la novena a nuestra Patrona que culminó el miércoles 7 por la tarde. Por la noche tuvimos el rezo solemne, con toda la Familia Religiosa, de las Matines en Honor a nuestra Señora de Luján.


El Jueves 8, durante el almuerzo, tuvimos la enorme noticia de la elección del nuevo Sumo Pontífice León XIV, la cual fue recibida con profunda alegría entre todos los seminaristas y sacerdotes. Luego del discurso del Santo Padre nos dirigimos a la Iglesia para agradecer a Dios y a la Virgen de Luján por este don para toda la Iglesia Universal; y encomendar a Nuestra Señora el Pontificado del Papa León XIV.


Por la tarde, tuvimos la Santa Misa, en la cual el hermano Federico Wilde Profesó sus votos perpetuos, mediante los cuales consagró, para siempre, toda su vida a Dios por medio de la vivencia de los Consejos Evangélicos de Pobreza, Castidad, Obediencia y un cuarto voto de Esclavitud Mariana.
Finalizada la Santa Misa tuvimos la cena festiva y el Fogón.





