El Campamento del estudiante es uno de los apostolados más fuertes que realizamos en nuestra Provincia durante el año. Supone, pues, un gran esfuerzo de parte de todos los religiosos de la Provincia, puesto que no solo trabajan en su preparación los religiosos de las casas de formación sino también los demás sacerdotes y religiosas misioneros. Y digo más: pedimos especiales oraciones y sacrificios a todas las casas de vida monástica por los frutos del campamento.

Este año, por gracia de Dios, pudimos volver a llevar a cabo esta actividad en el Regimiento de Caballería de Exploración de Montaña N° 15 ubicado en Campo de los Andes. Fue desde el domingo 17 de septiembre hasta el jueves 21. Este año contamos con la participación de 680 jóvenes, alrededor de 90 voluntarios y cerca de 200 religiosos, de los cuales 20 eran sacerdotes, dispuestos durante todo el día a atender a los jóvenes. Vinieron jóvenes de Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Buenos Aires, Mendoza, Chile, Paraguay… de todos lados. Y también tuvimos la grata participación de los seminaristas menores de nuestro seminario de Italia San Juan XXIII, quienes vinieron acompañados por el P. Elton Margjeci.

La temática del Campamento se centró en lo más importante: la presencia real de Jesús en la Eucaristía. Por eso, las predicaciones, los talleres y las charlas estuvieron centradas en este tema, y por eso el lema del campamento fue: “Hemos venido a adorarle”. De hecho, todo el esfuerzo apostólico a lo largo del campamento tiene la mirada puesta en que los jóvenes se acerquen al Sacramento de la Eucaristía: a que los jóvenes puedan tener una experiencia de Jesucristo. Y a eso tienden todas las actividades del Campamento, todos los esfuerzos y sacrificios: a que los jóvenes vayan a Jesucristo.